viernes, 18 de julio de 2008

La fiesta raligiosa mas grande de Chile



La festividad religiosa más importante del Norte Grande de nuestro país corresponde a la Fiesta de La Tirana, que se celebra todos los años en el pueblito del mismo nombre y que se sitúa a casi 90 kilómetros de Iquique, capital de la I Región.

Conmemorar a la Virgen del Carmen, la "Patrona de Chile", es el principal motivo de esta festividad, que se realiza entre el 12 y el 18 de julio congregando a cerca de 100 mil personas, mientras que en un período normal la localidad sólo alberga a 560 lugareños.

Los peregrinos y las más de 180 cofradías de bailes religiosos provienen de toda la zona entre Arica y Copiapó, los que presentan sus ofrendas a la Virgen a través de oraciones, ritos, cantos y bailes con atuendos altiplánicos y máscaras de variados colores y formas. A la vez, el pago de las mandas ofrecidas por numerosos visitantes comprende muchas veces inmensos sacrificios y esfuerzos físicos que se llevan a cabo en símbolo de agradecimiento.

En plena Pampa del Tamarugal se ubica la iglesia cuyo altar central acoge a la Virgen del Carmen y en los laterales a la Virgen de la Tirana, a San Simón y al Señor de los Milagros.

Historia Tirana
Según cuenta la leyenda, el origen de la festividad se remonta a mediados del siglo XVI cuando el misionero mercedario, Fray Antonio Rondón, encontró una cruz cristiana en los claros del bosque del Tamarugal y ordenó construir una iglesia dedicada a la Virgen del Carmen de La Tirana en honor a la historia de amor que había protagonizado una bella pareja.

Se trataba de una princesa indígena, quien gobernaba sus dominios como una verdadera déspota tirana que mataba a todos los cristianos que llegaban al pueblo. Sin embargo, cuando la soberana conoció y se enamoró del portugués Vasco de Almeyda, a quien había condenado a muerte por su fe en el catolicismo, no pudo sino liberarlo de tal destino llegando incluso a convertirse, a través del bautismo, a la religión por él profesada.

Los enamorados vivían juntos en plena Pampa del Tamarugal, pero la conversión de la "Tirana" no agradó para nada a sus súbditos indígenas, quienes los asesinaron a ambos. La cruz simbolizaba la muerte de los enamorados bajo la religión cristiana.

Desde la creación del templo, el pueblo comenzó a impregnarse de religiosidad y las más diversas expresiones artísticas que tienen por finalidad homenajear a la "Chinita", apodo con el que se le conoce a la Virgen del Carmen en la zona.